‘Aún persiste deuda moral con víctimas del Palacio’: Santos

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El reconocimiento que hizo el viernes el presidente Juan Manuel Santos de la responsabilidad que le cabe al Estado colombiano por lo sucedido durante el holocausto del Palacio de Justicia, tres décadas después de la tragedia, está cargado de significado y ratifica que la Fuerza Pública –en ningún momento– puede vulnerar los derechos de los ciudadanos.

Sin duda, fue un hecho histórico y sin precedentes que se realizó en cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 2014, que ordenó que se pidiera perdón como un acto de reparación a las víctimas de ese holocausto, pero también se convirtió en un desagravio ante la falta de “esclarecimiento judicial” que ha rodeado todo lo sucedido el 6 y 7 de noviembre de 1985 en la principal sede de la justicia colombiana.

“Todavía persiste una deuda moral con las víctimas y familiares del Palacio de Justicia que deberá ser saldada con avances significativos en las investigaciones penales, la condena de los responsables, el establecimiento del paradero de los desaparecidos, la adecuada reparación a las víctimas y sus familiares y, sobre todo, el esclarecimiento de la verdad”, dijo Santos.

Este acto de reconciliación –como lo calificó el Presidente– se realizó en el Palacio de Justicia, donde hace 30 años un comando de la guerrilla del M-19 incursionó a sangre y fuego, y donde después la Fuerza Pública recobró el control a través de las armas. La batalla, en pleno corazón del poder en Bogotá, duró 28 horas.

El mandatario estuvo acompañado de varios miembros de su gabinete ministerial y de su vicepresidente, Germán Vargas Lleras. Entre ellos, además, estuvo el ministro de Justicia, Yesid Reyes, hijo del inmolado presidente de la Corte Suprema de Justicia Alfonso Reyes Echandía, muerto ese fatídico día.

Santos precisó que la base para una paz sólida es la reconciliación y, en especial, el perdón que se pueda lograr de las víctimas, por lo que en este caso aseguró que el paso dado al reconocer la responsabilidad del Estado permite dar un paso hacia adelante en la terminación de la guerra.

El Presidente, además, rechazó de manera enfática la forma en la que el M-19 se tomó el Palacio de Justicia, pero también hizo hincapié en que la manera en la que la Fuerza Pública retomó el control de ese lugar tuvo procedimientos irregulares.

“Porque ningún colombiano, ninguno, puede verse expuesto a la vulneración de sus derechos por parte de agentes del Estado, que están para protegerlos, ni de cualquier otra persona. Aquí se presentó una acción lamentable, absolutamente condenable, del M-19, pero, si hubo fallas en la conducta y procedimientos de los agentes del Estado, así debe reconocerse”, precisó el Jefe de Estado.

Santos pidió perdón por la responsabilidad del Estado en casos de desaparición forzada, tortura, ejecución extrajudicial y, entre otros tratos crueles contra civiles y guerrilleros que estaban en el lugar.

Finalizando su discurso, y dirigiéndose al ministro Reyes, recordó que su propósito es silenciar para siempre los fusiles que tienen sumido al país en una guerra que suma más de cinco décadas.

“Queremos hacer realidad, apreciado Yesid, pero en otro contexto, un contexto más amplio, esa frase angustiosa de su padre, que todavía taladra nuestros oídos: ‘Que cese el fuego. Que cese el fuego’, sí. Que cese el fuego en Colombia para siempre”, enfatizó Santos.

Conmemoración

Toda esta ceremonia comenzó después de las 11 de la mañana. Hubo discursos de Héctor Jaime Beltrán, Francisco Lanao, Alejandra Rodríguez, Mairee Urán y Orlando Quijano, víctimas del holocausto, quienes coincidieron en que tres décadas después la impunidad se mantiene.

Afirmaron que el verdadero arrepentimiento debe estar acompañado de la verdad, por lo que invitaron a todos –tanto al M-19, como a los militares y al Gobierno de la época– a aceptar su responsabilidad. Eso sí, reconocieron que la solicitud de perdón del Jefe de Estado es un buen comienzo.

Xiomara Urán, hija del exmagistrado Carlos Horacio Urán, dijo: “No le tengo mucha confianza al sistema colombiano, que ha tenido muchas oportunidades para buscar la verdad, pero ha intentado bloquearla”.

Y Pedro Franco, hermano de Irma Franco, afirmó que el acto de perdón “es un buen comienzo para que algún día sepamos dónde están los desaparecidos”. Santos, por supuesto, dejó en claro que su gobierno está comprometido con que la verdad de todo el conflicto salga a flote. “Necesitamos sanar las heridas, y la cicatriz solo se irá borrando en la medida en que haya respuestas”, concluyó.

Los hechos por los Santos que pidió perdón

1. Desaparecidos

Las desapariciones forzadas de 12 víctimas, entre ellas Luz Mary Portela y Lucy Amparo Oviedo, recientemente identificadas. También por la ejecución del magistrado Carlos Horacio Urán.

2. Incertidumbre

La “falta de determinación”, por 16 años, del paradero de Ana Rosa Castiblanco y de Norma Constanza Esguerra, hasta la actualidad, lo que generó la violación del derecho a la vida.

3. Torturas y tratos crueles

La detención y tortura de Yolanda Santodomingo (maltratos agravados por su condición de mujer), Eduardo Matson y José Vicente Rubiano, lo que generó una violación de sus derechos a la integridad y libertad personal. También pidió perdón por la detención y los tratos crueles y degradantes cometidos por militares contra el abogado Orlando Quijano.
Por: El Tiempo

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