‘En el Magdalena, hospitales están en cuidados intensivos, les deben $ 70.537 millones´: Contralor

0

Resulta paradójico pero es cierto. ´Los hospitales de la red pública en el Magdalena se encuentran en cuidados intensivos”. La grave crisis financiera por la que atraviesan les impide prestar de manera adecuada sus servicios a las comunidades menos favorecidas del departamento.

Para que se tenga una visión de lo que está ocurriendo, a los hospitales públicos les deben 70 mil millones de pesos, principalmente las Empresas Promotoras de Salud y las entidades territoriales. Y ellos a su vez, es decir los centros asistenciales, deben 67 mil millones.

Ello demuestra que el panorama financiero de la salud es claramente preocupante. Esa es la conclusión que arroja el análisis hecho por el Contralor Departamental Alejandro Pérez Prada, sobre el estado de las finanzas de la red pública hospitalaria del Departamento.

Y no es para menos: en cifras que el órgano de control conoce en la vigencia 2014 las deudas de las EPS y entidades públicas para con la red pública de salud del Magdalena estaban tasadas en poco más de $70.537 millones de pesos, mientras que los pasivos que arrastran sobrepasan los $67.000 millones de pesos.

LOS DEUDORES

En el rubro de entidades deudoras, a cierre de la vigencia de 2014, encabezan el listado Caprecom con $12.091, le sigue la Secretaría de Salud Distrital de Santa Marta con $8.251, Comparta con $8.170 millones, Coosalud con $7726; Endisalud, $6.116; el Departamento del Magdalena a través de la Secretaría de Salud debe $5.497 millones, Comfacor con $5.318 millones y Cajacopi con $5.011 millones, concentrando un 82,48% de la cartera de los hospitales.

“Hoy la red hospitalaria no puede cumplir con sus acreencias porque no le están llegando los recursos oportunamente”, dijo Pérez Prada, quien también manifestó que “allí nos coinciden unas cifras. Pues la cartera vencida de los hospitales, que es un aproximado de $67.000 millones encuadra con lo que le deben las EPS, más las entidades, como la Secretaría de Salud Departamental y la Alcaldía Distrital. Eso quiere decir que ese atraso y rezago se debe a que el flujo de los recursos -la cancelación oportuna de las obligaciones- no ha sido eficiente. De allí que lógicamente se presente una crisis en el sector como consecuencia de la falta de liquidez, de flujo de recursos”, señaló el Contralor.

De otro lado se quejó por cuanto “además de la crisis financiera, hoy existe una negligencia de algunos gerentes de hospitales para realizar estos cobros y buscar los recursos necesarios para que la red no presente esta situación tan alarmante como la que se está viviendo”.

Y el cobro de estos recursos está afectando la salud de los centros asistenciales, aunque el fenómeno no es reciente. “Hay que decir que la salud viene arrastrando un déficit de años atrás. Desde el 2007 para acá viene presentándose una situación deficitaria de la red hospitalaria del Departamento como consecuencia que el flujo de los recursos no es oportuno”, señaló el Contralor.

En los estados financieros de los hospitales se observa una cartera morosa (es decir, de difícil cobro) que supera los 365 días de 67.000 millones de pesos. “Esta situación viene a generar un desequilibrio económico a la red hospitalaria del Departamento”, comentó el Jefe del órgano de control fiscal en el Magdalena.

CARTERA CORRIENTE

La cartera corriente de los hospitales constituye una prioridad pues de allí puede determinarse si la entidad podrá cumplir con sus compromisos de corto plazo.

A cierre de 2014, la cartera de los hospitales de Salamina, Remolino y Chivolo era en su totalidad corriente, mientras que la cartera de los hospitales de Puebloviejo, Ariguaní, Guamal, Samuel Villanueva y Nueva Granada representaba el 80%, calificándose como de muy buena calidad.

Los hospitales de San Rafael, Zapayán, Paz del Río, Aracataca y San Zenón la tienen en muy mala calidad, considerando que la cartera corriente representa un 40%. “Las demás ESE tienen carteras de muy mala calidad”, puntualizó el contralor.

“Entre más antigua sea la cartera, menos probabilidades existe de recaudarla”, explicó el funcionario al tiempo que destacó que “hay hospitales que han cobrado oportunamente sus servicios y gozan de mejor salud financiera, como hay otros centros en regular situación que gozan de menos porque no han podido hacer una gestión de cobro o porque han tenido obstáculos para obtener el pago y hay hospitales que tienen un cobro de cartera que es realmente lamentable”.

En el caso de la gestión de recaudos, se destacan los hospitales ´Siete de Agosto, San Zenón, San Ángel, Samuel Villanueva, Concordia, Zapayán, El Piñón, San Sebastián, Salamina, Guamal, Tenerife, Pedraza, Pijiño, Nueva Granada que muestran un indicador de recaudo superior al 90%, catalogado como óptimo.

“Hay un grupo importante que muestran deficiencia en el recaudo, mostrándose en un indicador inferior a 80%, destacándose Fernando Troconis, La Candelaria, San Cristóbal, Santander Herrera y Fray Luis de León”, precisó Pérez Prada.

La gestión del recaudo, recalcó la Contraloría, no se puede atribuir categóricamente a la negligencia de los gerentes, “sino en la mayoría de los casos a las imperfecciones del sistema que hay llevado a una baja en el flujo de los recursos”.

RECONOCIMIENTO DE CARTERA

En el reconocimiento de cartera, que son los valores efectivamente aceptados por los deudores, se indica que los hospitales de Salamina, Santa Ana, El Piñón, Fray Luis de León y Santander Herrera presentan crecimiento negativo, lo que puede atribuirse, a juicio de la entidad, al desmejoramiento de los porcentajes de contratación capitada o fallas en la ejecución de los contratos o procesos irregulares.

Caso contrario ocurre con los hospitales de Sitionuevo, Remolino, Zona Bananera, Pijiño, El Retén, San Cristóbal, Pedraza, Nueva Granada, Puebloviejo, Zapayán y San Zenón muestran unas tasas de crecimiento consideradas como bastante altas, mientras que el resto de instituciones hospitalarias del Departamento presentan tasas positivas aceptables.

Esto es importante -para la entidad- pues significa que aquellos hospitales que tienen valores reconocidos inferiores al año anterior, “afrontan serias dificultades pues cuentan con menores recursos para enfrentar sus necesidades administrativas y asistenciales y operativos, pues lo ideal es que tengan mayor reconocimiento de cartera, lo que implica buena gestión y mayor contratación”.

INDICES DE SOLVENCIA

Dentro de los indicadores de solvencia, el centro que tiene menos capacidad para atender sus obligaciones es San Zenón, “teniendo en cuenta que por cada 5 pesos auditados, solo tiene un 1 peso para responder, es decir que le faltan 4 pesos”. Le siguen los hospitales de Salamina, El Piñón, 7 de agosto, Cerro de San Antonio y Remolino.

PASIVOS

En la tabla de variación de pasivos 2013-2014, el 50% de los hospitales públicos del departamento han reducido sus pasivos, destacándose los hospitales de Pedraza, El Retén, Remolino, Zona Bananera, Algarrobo, Santa Bárbara, San Cristóbal, San Zenón, Concordia, San Ángel y Aracataca.

Otros hospitales aumentaron sus pasivos, siendo los más importantes La Candelaria, Fray Luis de León, Santa Ana, El Piñón, Siete de Agosto y Fernando Troconis.

La Contraloría recordó que en 2013 se realizó la primera mesa de trabajo entre la Superintendencia Nacional de Salud, los alcaldes, gerentes de los hospitales, Secretaría de Salud “y se expuso el tema de los flujos y se logró que las entidades giraran los recursos oportunamente y por eso se logró que las deudas laborales y acreencias se pusieran al día, tanto que el sindicato de trabajadores de la salud del departamento reconoció que por primera vez pasarían una navidad feliz porque le habían cancelado”.

Para el año 2013 según el Ministerio de Salud existían 24 hospitales en alto riesgo, los cuales fueron sometidos a un proceso de saneamiento. En la resolución de 2015, remachó el ente, solo existen 12 hospitales en alto riesgo

“Eso quiere decir que el accionar que hemos venido adelantando en la Contraloría para que fluya el recurso, va logrando que se mejore la situación de los hospitales. Sin embargo el atraso que nos arrojan los estados financieros a 2014 es preocupante porque es un recurso que pone en aprieto la situación de los hospitales”, manifestó el Contralor.

GESTIÓN FISCAL

La Contraloría ha venido ejecutando procesos de responsabilidad fiscal que sobrepasan los $45.000 millones por presuntos malos manejos en los dineros y bienes de la red hospitalaria. Con ello, se ha podido analizar que algunas gerencias de hospitales “han venido realizando actuaciones administrativas que han puesto en riesgo los recursos de los hospitales, como también es cierto que ha habido presuntos malos manejos en recursos de algunos hospitales en el Departamento”.

Las cifras conocidas, explica el contralor Pérez Prada, se consiguen por el esfuerzo que la entidad ha imprimido, desde el 2012, en fiscalizar las actuaciones del sector salud.

“Una de las prioridades de esta Contraloría ha sido el sector salud (…) hemos venido trabajando profundamente para determinar las situaciones que conllevan que la red de salud del departamento presente una prestación deficiente de servicios y que muchos hospitales se encuentren en alto riesgo financiero”, consideró.

En definitiva, para el contralor Alejandro Pérez Prada, “Si bien es cierto que los hospitales tienen la obligación de atender el 100% de la población subsidiada o no afiliada, pero también es cierto que no existe una compensación en el pago de la cápita que sea oportuna y eso es un tema estructural del Estado, pero con el agravante de que no se están cancelando o en muchos casos no facturan oportunamente para hacer el cobro y cuando se cobra no están cancelando oportunamente las EPS. Eso lleva a que exista un gran capital de rezago”.

 

 
Fuente: Redacción Hoy Diario del Magdalena

Comentarios

Share.

About Author